Paso de Semana Santa en miniatura – Muñidor de la Sagrada Mortaja
El muñidor de la Sagrada Mortaja en miniatura es una pieza única dentro de cualquier paso de Semana Santa en miniatura, ya que recrea una de las figuras más singulares y evocadoras del cortejo de la Sagrada Mortaja de Sevilla.
Esta figura representa al muñidor que abre el cortejo de la hermandad haciendo sonar sus esquilas, un elemento profundamente simbólico que anuncia la llegada de la cofradía y anticipa el carácter sobrio y fúnebre de la estación de penitencia del Viernes Santo. El sonido de sus campanillas, que precede a la cruz de guía, es uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa sevillana y forma parte de la identidad histórica de la corporación.
Históricamente, el muñidor era el encargado de avisar de cultos, cabildos, entierros y actos de la hermandad, actuando como transmisor de información en una época en la que no existían medios de comunicación modernos. Esta figura estuvo presente en muchas hermandades desde el siglo XVIII, aunque con el tiempo desapareció en la mayoría, manteniéndose viva en la Sagrada Mortaja como símbolo de la tradición y la austeridad de la Semana Santa antigua.
El producto reproduce fielmente el muñidor con sus esquilas, permitiendo incorporar esta figura al cortejo del paso de Semana Santa en miniatura de la Sagrada Mortaja o a cualquier recreación de cortejos históricos. Se trata de una pieza pensada para enriquecer el conjunto, aportando realismo, narrativa y profundidad al montaje, recreando uno de los elementos más característicos de la cofradía.
Este muñidor en miniatura está concebido para integrarse fácilmente en cualquier colección, siendo compatible con los pasos de Priostic y permitiendo completar el cortejo con un elemento histórico y distintivo que refuerza la ambientación de la escena.
Una pieza especialmente pensada para coleccionistas y amantes de la Semana Santa que buscan añadir a su paso de Semana Santa en miniatura un detalle cargado de historia, simbolismo y tradición cofrade.


