Paso de Cristo «La Victoria del Señor»
El Paso de Cristo «La Victoria del Señor» de Priostic representa uno de los momentos centrales de la fe cristiana: la Resurrección de Jesucristo. El conjunto recrea la escena mediante cuatro figuras cargadas de significado, combinando elementos evangélicos y una composición pensada para transmitir la victoria de Cristo sobre la muerte y sobre las fuerzas que custodiaban su sepulcro.
En el centro del paso aparece Cristo Resucitado, representado en posición ascendente, con túnica de color marfil y sudario blanco. Su actitud transmite el momento de la Resurrección y la victoria sobre la muerte, convirtiéndolo en el protagonista absoluto de la escena.
Junto a Él se encuentra María Magdalena, que levanta su mano hacia las llagas de Cristo, en referencia al encuentro con el Resucitado narrado en el Evangelio de San Juan. Magdalena desea acercarse y tocar a Jesús, pero no llega a hacerlo, evocando las palabras de Cristo tras su Resurrección: «No me toques». Este gesto permite representar en el paso la emoción y el desconcierto ante la presencia de Cristo resucitado.
Detrás de Cristo, un ángel de la milicia celestial sostiene el estandarte de la Resurrección. Su representación, con casco de plumas y coraza, lo presenta como un heraldo que anuncia la victoria de Cristo. Su presencia establece además un contraste simbólico con el soldado romano situado en el extremo opuesto del conjunto.
El soldado romano aparece tumbado en el suelo, vencido por el asombro al contemplar la Resurrección de Cristo. Es uno de los soldados encargados de custodiar el sepulcro. Su casco ha caído al suelo como símbolo de la pérdida de poder ante la presencia de Cristo, mientras continúa sujetando su lanza, representando que los soldados permanecen vinculados al lado enemigo.
La escena también recoge la reacción de los soldados después de la Resurrección. Según el Evangelio de San Mateo, los guardias comunicaron a los sacerdotes lo sucedido y posteriormente difundieron la versión de que los discípulos habían robado el cuerpo de Jesús. De este modo, el soldado no aparece como un personaje convertido, sino como representación de quienes continúan enfrentados al anuncio de la Resurrección.
El conjunto crea así un diálogo visual entre las distintas figuras: Cristo Resucitado como vencedor de la muerte, María Magdalena como testigo que intenta acercarse a Él, el ángel como heraldo de la Resurrección y el soldado romano como representación del poder terrenal derrotado ante Cristo.
Un paso lleno de referencias evangélicas
«La Victoria del Señor» está concebido para que cada elemento de la escena tenga un significado propio. La posición de las figuras, sus gestos y los objetos que las acompañan permiten recrear una escena inspirada en los relatos evangélicos de la Resurrección, convirtiendo el paso en una representación que va más allá de la propia composición procesional.
El contraste entre el ángel y el soldado romano refuerza la idea central del conjunto: la victoria de Cristo frente a las fuerzas que custodiaban el sepulcro. Mientras el ángel anuncia la Resurrección mediante su estandarte, el soldado permanece en el suelo, sorprendido y desprovisto de su casco, pero todavía aferrado a su lanza.
Contenido del paso
El Paso de Cristo «La Victoria del Señor» incluye:
- Paso de Cristo con talla color dorado.
- Cristo Resucitado con túnica marfil y sudario blanco.
- María Magdalena.
- Ángel de la milicia celestial con estandarte de la Resurrección.
- Soldado romano derribado.
- Peana para Cristo.
- Candelabros de guardabrisa.
- Faroles.
- Monte de flores blancas.
- Faldones burdeos.
- Faldones blancos.
- Nuevas potencias doradas y plateadas para Cristo.
- Diademas dorada y plateada para María Magdalena.
El conjunto permite montar el paso con faldones burdeos o blancos, ofreciendo dos posibilidades de presentación para recrear la escena de la Resurrección.
Una composición concebida para representar la Resurrección de Cristo en un paso de Semana Santa en miniatura, combinando imaginería, elementos procesionales y referencias evangélicas en una escena llena de simbolismo.








